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Peligros de mezclar productos de limpieza (II) - Brillocor

Peligros de mezclar productos de limpieza (II)

10 de septiembre de 2019 0 Comentarios

Ya hablamos anteriormente del riesgo que producían algunos productos químicos, utilizados para la limpieza, cuando los mezclamos. En esta segunda parte, os traemos otros tres productos, también conocidos pero menos usuales: agua oxigenada y percarbonato, sosa cáustica y agua fuerte.

 

MEZCLA DE AGUA OXIGENADA (PERÓXIDO DE HIDRÓGENO) Y PERCARBONATO


El agua oxigenada, también conocida como peróxido de hidrógeno, y el percarbonato de sodio, son dos productos limpiadores basados en el poder desinfectante del oxígeno.

El uso de agua oxigenada está en muy extendido para la desinfección de heridas, y también para el uso de peluquerías, aunque en distinta concentración. Mientras que el percarbonato, es un aditivo que se añade a los detergentes para limpiar y desinfectar cualquier superficie.

Cada vez tienen mayor aceptación y se utilizan de forma más generalizada como aditivos. Su gran eficacia desinfectante y limpiadora, sin los inconvenientes de la lejía está conquistando el mercado de los limpiadores y desinfectantes.

El agua oxigenada lo podemos encontrar en formato líquido, sin embargo, el percarbonato de sodio lo encontraremos en polvo granulado.

¿Con qué podemos mezclarlo?:

  • Agua
  • Ácido cítrico o Zumo de limón
  • Detergente neutro para ropa
  • Jabón neutro (para platos, manos…)

Nunca mezclar estos productos con:

  • Lejía
  • Amoníaco
  • Vinagre

 

SOSA CÁUSTICA (O HIDRÓXIDO DE SODIO)


El hidróxido de sodio, también conocido como sosa cáustica, se trata de un producto fuerte y corrosivo, que se utiliza generalmente como decapante de pinturas, desatascador, hacer jabón o cocer aceitunas, entre otros.

Nunca debe estar en contacto con la piel ya que produce graves quemaduras. Al contacto con el agua, algunos metales y otros productos, desprende gases altamente tóxicos que al inhalarse pueden producir quemaduras importantes en las vías respiratorias.

En definitiva, hay que extremar las precauciones cuando se utiliza la sosa cáustica y hacerlo siempre en lugares muy ventilados, preferiblemente al aire libre.

La sosa cáustica se puede mezclar con:

  • Agua → siempre poner primero el agua y después la sosa, ya que crea una reacción exotérmica. Utilizar en un sitio muy ventilado, usando siempre guantes y mascarilla
  • Grasas o aceites → para hacer jabón.

Nunca mezclar la sosa cáustica con:

  • Detergentes de ningún tipo.
  • Limpiadores de ningún tipo.
  • Desinfectantes de ningún tipo.
  • Metales de ningún tipo, salvo Acero Inoxidable.
  • Nunca poner en contacto con el Aluminio, porque lo corroe hasta hacerlo desaparecer soltando unos vapores altamente tóxicos.

 

Si nos salpica el agua mezclada con la sosa, se neutraliza con vinagre. El vinagre, de cualquier tipo, neutraliza la acción de la sosa cáustica por lo que si nos salpica, rápidamente debemos lavarnos con vinagre abundante, para evitar quemaduras.

 

AGUA FUERTE (O ÁCIDO CLORHÍDRICO)


El conocido “Agua Fuerte” es en realidad ácido clorhídrico, un producto con el que hay que extremar las precauciones, ya que es muy peligroso al contacto con la piel, y en la inhalación de sus vapores. Podemos decir que se aplican las mismas advertencias que para la sosa cáustica.

En el caso de salpicadura de agua fuerte hay que aclarar de inmediato con mucha agua, ya que es uno de los ácidos más potentes que hay. Se utiliza de forma habitual en las casas, para eliminar el sarro que produce el exceso de cal en los sanitarios, limpiar suelos de barro cocido, restos de cemento tras hacer una obra o desatascar tuberías. 

Es muy útil para eliminar el óxido de los metales y también sirve para regular el Ph del agua de la piscina y acabar con las algas.Pero recuerda que siempre hay que utilizarlo añadiendo agua.

El agua fuerte se puede mezclar única y exclusivamente con agua. NUNCA puede entrar en contacto con aluminio, pues los gases resultantes de disolver el aluminio resultan son altamente tóxicos.

 

A continuación te pongo una tabla resumen de las posibles mezclas:

  • En verde aparecen las mezclas que no son peligrosas.
  • En amarillo, las que se pueden realizar con precaución (revisar en el artículo los riesgos)
  • En rojo, las que no se deben hacer por ser muy peligrosas.
Tabla mezcla de productos

Fuente: Pepatabero

 

Esperamos que estos consejos de Brillocor os hayan servido para saber realizar las mezclas de los productos químicos al realizar la limpieza del hogar. 

Échale un vistazo a la primera parte, y ten presente estas recomendaciones → CLICK AQUÍ

Recuerda que puedes contar con nuestra ayuda profesional. ¡Contacta con nosotros!

 

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Peligros de mezclar productos de limpieza (I) - Brillocor

Peligros de mezclar productos de limpieza (I)

12 de julio de 2019 0 Comentarios

El riesgo que entrañan los productos de limpieza no hay que buscarlo en el producto, ya que si está a la venta en un supermercado, es porque es apto para uso doméstico. El peligro se encuentra en la forma y condiciones de uso, en las concentraciones, en las proporciones, etc. En muchas ocasiones, la culpa la tienen las mezclas inadecuadas con otros productos.

Resulta imprescindible aprender a mezclar estos productos para evitar peligros, ya que algunos es mejor utilizarlos solos.

En esta primera parte, hablaremos sobre los tres productos más usados: lejía, amoniaco y vinagre y ácido cítrico.

 

LEJÍA 

La lejía es el nombre común que le damos en España al “hipoclorito de sodio”. En otros países es conocido como lavandina, cloro, agua de Javel o agua de Jane.

Su utilización debe ser siempre con agua fría, ya que por mucho mitos que haya, al mezclarse en agua caliente, desprende vapores altamente tóxicos que provocan gravísimas consecuencias en las vías respiratorias. Por supuesto, debes evitar el contacto con la piel, usando guantes y manteniendo la estancia ventilada. 

La lejía puede mezclarse con:

  • Agua
  • Jabón líquido neutro (de platos, de manos…)
  • Detergente líquido neutro de lavadora.

Nunca mezclar lejía con:

  • Amoníaco
  • Vinagre (de ningún tipo)
  • Ácido Cítrico o cualquier otro (ni líquido, ni polvo, ni zumo de limón natural)
  • Alcohol
  • Agua Oxigenada – Peróxido
  • Carbonato, Bicarbonato o Percarbonato
  • Limpiadores multiusos
  • Desinfectantes y bactericidas.

 

AMONÍACO

El amoníaco es un excelente quitagrasa que además de ayudarnos en la limpieza del hogar, se encuentra habitualmente en la naturaleza.

Desprende gases muy irritantes y tóxicos, por lo que hay que evitar respirarlos. Ese es el motivo por el cual hay que mantener la estancia siempre muy bien ventilada al utilizarlo. El uso de guantes no está demás, ya que seguimos tratando con productos dañinos para la piel.

El amoníaco se puede mezclar con:

  • Agua
  • Alcohol (etílico o etanol, isopropílico, “de farmacia”…)
  • Colonia fresca de baño (en sustitución del alcohol para dar mejor olor)
  • Jabón neutro (de platos, de manos…)
  • Detergente neutro de lavadora “sin cloro”

Nunca mezclar amoníaco con:

  • Lejía o productos con cloro
  • Vinagre
  • Ácido Cítrico o cualquier otro (ni líquido, ni polvo, ni zumo de limón natural)
  • Agua oxigenada – Peróxido

 

MEZCLA DE LEJÍA Y AMONÍACO

La mezcla de estos dos productos de limpieza, es la que más accidentes genera, ya que son dos productos altamente tóxicos si no los utilizamos correctamente. 

Estas son las normas básicas e imprescindibles a tener en cuenta:

  • La mezcla de lejía y amoníaco, puede llegar a ser mortal.
  • No los debemos mezclar con los productos prohibidos (arriba señalados).
  • Siempre debes mantenerlos en su envase original.
  • Debes tener cuidado al respirar sus vapores.
  • Conviene utilizarlos diluidos en agua. Si vas a utilizarlos sin diluir, debes extremar las precauciones.

 

EL VINAGRE Y EL ÁCIDO CÍTRICO (LÍQUIDO O EN POLVO)

El vinagre es un producto que nunca falta en nuestras cocinas, pero también tiene otros muchos usos como producto de limpieza, dependiendo del tipo que sea.

Por otro lugar, el ácido cítrico es un producto que se puede encontrar en formato líquido o en polvo. Proviene del limón u otros cítricos y cuyo uso en limpieza es muy similar al del vinagre.

Si ambos productos lo usas para cocinar, podrás usarlos también para la limpieza del hogar, ya que no son tóxicos

El vinagre y el ácido cítrico se pueden mezclar con:

  • Agua
  • Alcohol (etílico o isopropílico)
  • Bicarbonato, siempre en un recipiente abierto porque se genera una gran efervescencia. Después de esta reacción, una vez pasado el efecto de la efervescencia, ya no sirve.

Nunca mezclar vinagre ni ácido cítrico con:

  • Lejía
  • Amoníaco
  • Agua Oxigenada – Peróxido
  • Cualquier desinfectante o limpiador basado en el oxígeno.

 

Tabla mezcla de productos

 

Esperamos que estos consejos de Brillocor os hayan servido para saber realizar las mezclas de los productos químicos al realizar la limpieza del hogar. La segunda parte del artículo, la podréis leer próximamente.

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